Fuente: Reporte Índigo, Noticias, Pablo Abundiz
Por segunda vez en dos años, la Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró una emergencia de salud pública internacional relacionada con la viruela símica (Mpox) al ocasionar un número creciente de brotes detectados en la República Democrática del Congo (RDC) y en varios países del continente africano, lo que pone presión en un sistema de salud apenas en gestación. Con más de 14 mil casos confirmados y 546 muertes en lo que va del año en más de una docena de países de África Subsahariana, el director general de la OMS emitió la emergencia solo un día después de que el Centro Africano para el Control y Prevención de Enfermedades hiciera lo mismo para el continente. Hasta el momento, el 96 por ciento de los diagnósticos y prácticamente todas las muertes se han localizado en la República Democrática del Congo, donde la cepa del virus se considera una enfermedad endémica; sin embargo, una nueva variante de la enfermedad, denominada 1b, se ha expandido por Kenia, Uganda, Rwanda y Burundi, así como por países más alejados en el continente, como Sudáfrica. La nueva variante de la enfermedad es más fácilmente transmisible y se ha propagado por redes de comercio sexual en el continente, como en el caso del brote de 2022.