Fuente: Eje Central, Noticias, Manuel Lino
Aunque la nueva subvariante BA.2.86 —la cual llamó la atención de la Organización Mundial de la Salud (OMS) a finales de la semana—, aún no es causa de alarma y puede que no llegue a serlo, esta o cualquier otra variante que surja no necesita ser más grave o virulenta “para causar muchas enfermedades y muertes”, han señalado expertos en la evolución del coronavirus SARS-CoV-2 . Para Ryan Gregory, biólogo evolucionista de la Universidad de Guelph en Canadá, y quien siguió el desarrollo de las variantes desde las primeras que aparecieron, la Covid-19 aguda grave ya no es el principal problema, sino los impactos cardiovasculares, neurológicos, inmunológicos y de otros tipos asociados a las secuelas de la enfermedad o Covid larga. “Tenemos mucha más inmunidad poblacional ahora que en 2020” o incluso que a principios de 2022, cuando apareció Ómicron, debido a las vacunas y las infecciones pasadas. “Pero la inmunidad es parcial y temporal, y en su mayoría previene la enfermedad aguda grave pero lo hace menos con la transmisión y la Covid larga”, señaló Gregory en su cuenta de Twitter, donde da a BA.2.86 el apodo de “Pirola”.